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2012/05/21

Devocional Jóvenes 22 de Mayo - Resistir


Y nosotros no somos de los que se vuelven atrás [...], 
sino de los que alcanzan la salvación porque tienen fe. Hebreos 10: 39

María Durand tenía solo 15 años cuando fue arrojada en prisión. ¿Cuál había sido su delito? Su hogar era el lugar de reuniones religiosas de un grupo de protestantes llamados hugonotes, que eran considerados herejes. En realidad, las autoridades querían echar mano de su hermano Fierre, que era pastor, pero como no lograron apresarlo, arrestaron a María y a su padre.
Corría el año 1730 cuando María fue encarcelada en la Torre de Constanza, al sur de Francia. El frío helado del invierno, el calor sofocante del verano, los mosquitos portadores de paludismo y la poca iluminación se combinaban para quebrantar la salud y la voluntad de cualquier ser humano. Pero María no solo se mantuvo fiel a sus principios, sino que se convirtió en líder espiritual del grupo ¡durante 38 años! En la misma torre aún se puede leer la inscripción que grabó en una de las paredes: ¡RESISTIR!
Y resistió. Es verdad, a un precio elevado. En su lucha por sostener en alto sus creencias, María perdió a su padre y también a Fierre, su hermano. Durante 38 años fue privada de su libertad y de las condiciones básicas para subsistir, pero nada pudo hacer que renunciara a su fe en Dios. María cuidó de los enfermos, les recordó las promesas de las Escrituras, y luchó para que las autoridades mejoraran las condiciones inhumanas del lugar. Gracias a sus esfuerzos, se les permitió tener un ejemplar de los Salmos y usar la azotea de la torre para respirar aire puro.
Cuando María finalmente salió libre de la prisión, ya tenía 53 años de edad. Una sola palabra de renuncia a su fe habría bastado para obtener la libertad muchos años antes, pero María Durand no era de los que «se vuelven atrás» (Heb. 10:38), sino de los se mantienen «firmes hasta el fin» (Mat. 24:13). Por eso escribió en una de sus cartas: «Dios nos ha dado las preciosas verdades de la Biblia. Debemos ser leales a ellas y no traidores como Judas» (Kenneth H. Wood, Para el hombre moderno, p. 142).
¿Puede hoy Dios contar también contigo, para defender las verdades de su Palabra?
Amado Dios, dame valor para mantenerme siempre de tu parte, no importa el costo que deba pagar por ello.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
Dímelo de frente
Por Fernando Zabala


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El comienzo de la intemperancia

Satanás reunió a los ángeles caídos para planear alguna manera de hacer el mayor daño posible a la familia humana. Se hizo una propuesta tras otra, hasta que finalmente Satanás mismo ideó un plan. Tomaría el fruto de la vid, como también el trigo y otras cosas dadas por Dios como alimento, y las convertiría en venenos que arruinaran las facultades físicas, mentales y morales del hombre y subyugaran de tal forma los sentidos que Satanás lograse el dominio completo. Bajo la influencia del licor los hombres serían llevados a cometer crímenes de toda clase. El mundo se corrompería mediante el apetito pervertido. Haciendo que los hombres tomaran alcohol, Satanás los degradaría cada vez más. Te 12.1

Satanás ha tenido éxito en apartar al mundo de Dios. Ha convertido en una maldición mortal las bendiciones inherentes al amor y la misericordia de Dios. Ha llenado a los hombres con el ansia del licor y del tabaco. Este apetito, que no tiene fundamento alguno en la naturaleza, ha destruido a millones.—The Review and Herald, 16 de abril de 1901. Te 12.2


El secreto de la estrategia enemiga—La intemperancia de cualquier clase entorpece los órganos sensoriales y debilita de tal forma el poder cerebral, que las cosas eternas no son apreciadas, sino colocadas en el mismo nivel que las cosas comunes. Las facultades superiores de la mente, destinadas a propósitos elevados, son puestas en la esclavitud de las pasiones más bajas. Si nuestros hábitos físicos no son correctos, nuestras facultades mentales y morales no pueden ser fuertes, porque hay una estrecha relación entre lo físico y lo moral.—Testimonies for the Church 3:50, 51. Te 12.3

Los nervios del cerebro que relacionan todo el organismo entre sí son el único medio por el cual el cielo puede comunicarse con el hombre, y afectan su vida más íntima.


Su tentación más efectiva de hoy—Satanás se acerca al hombre, como se acercó a Cristo, con sus tentaciones abrumadoras a complacer el apetito. Bien conoce su poder para vencer al hombre en este punto. Venció a Adán y a Eva en el Edén en el apetito, y ellos perdieron su hogar bendito. ¡Qué cúmulo de miserias y crímenes han llenado nuestro mundo a consecuencia de la caída de Adán! Te 13.5