2012/07/27
Devocional Jóvenes Julio 27 - Una dosis de su propia medicina
¡El Señor todopoderoso está con nosotros!
¡El Dios de Jacob es nuestro refugio! (Salmo 46:11)
El siguiente relato nos viene de los inicios de la obra adventista en Colombia y tiene como protagonista al Pr. Max Trummer. Puedes leer los detalles de esta historia en Soldados de la cruz, de Wilma de Westphal (pp. 95-101).
Se encontraba el Pr. Trummer en los valles del sur de Santander, viajando a lomo de mula hacia una aldea llamada Chicacuta. Su propósito era predicar el evangelio de Jesucristo, como lo había hecho en muchos otros lugares de ese gran país suramericano, aunque sabía perfectamente que arriesgaba su vida a cada paso.
Los prejuicios religiosos en esa época estaban tan arraigados, que un dirigente de la iglesia popular de la zona contrató los servicios de un tal Antonio Moreno para que asesinara a Trummer. Moreno, a su vez, encargó la siniestra misión a tres criminales. La oportunidad de oro se les presentó a los tres antisociales una tarde, cuando el pastor viajaba por una zona montañosa, a unos cinco kilómetros de Chicacuta. Para su satisfacción, el pastor venía solo. Lo vieron descender por una loma, y luego lo perdieron de vista por unos instantes.
Entonces sucedió algo inesperado. Cuando apareció de nuevo a la distancia, el pastor Trummer estaba acompañado por un pelotón de soldados. Los criminales quedaron petrificados. No entendían de dónde ni cómo habían aparecido tantos soldados. Por las características del lugar donde se encontraban no podían huir, de manera que se quedaron allí, mientras el pastor pasaba frente a ellos y los saludaba cordialmente. Como no entendían bien qué había sucedido, los criminales a sueldo concluyeron que el pastor tenía mucha influencia en el ejército.
Días más tarde el pastor supo por qué los tres hombres a quienes saludó en el camino estaban tan nerviosos. Se había divulgado la noticia de que el pastor Trummer estaba protegido por un batallón de soldados.
—Cuando vi a esos hombres a lo lejos —explicó el pastor—, supe que tramaban algo malo. Entonces oré a Dios pidiéndole que enviara a su ángel protector.
Y Dios respondió ¡con un ejército de ángeles!
Dice el relato que poco después Antonio Moreno, el autor intelectual del fallido crimen, murió de manera violenta, ¡a manos de los mismos tres criminales que él contrató para matar al pastor Trummer! ¡Moreno se tragó una sobredosis de su propia medicina!
Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
Dímelo de frente
Por Fernando Zabala
El comienzo de la intemperancia
Satanás reunió a los ángeles caídos para planear alguna manera de hacer el mayor daño posible a la familia humana. Se hizo una propuesta tras otra, hasta que finalmente Satanás mismo ideó un plan. Tomaría el fruto de la vid, como también el trigo y otras cosas dadas por Dios como alimento, y las convertiría en venenos que arruinaran las facultades físicas, mentales y morales del hombre y subyugaran de tal forma los sentidos que Satanás lograse el dominio completo. Bajo la influencia del licor los hombres serían llevados a cometer crímenes de toda clase. El mundo se corrompería mediante el apetito pervertido. Haciendo que los hombres tomaran alcohol, Satanás los degradaría cada vez más. Te 12.1
Satanás ha tenido éxito en apartar al mundo de Dios. Ha convertido en una maldición mortal las bendiciones inherentes al amor y la misericordia de Dios. Ha llenado a los hombres con el ansia del licor y del tabaco. Este apetito, que no tiene fundamento alguno en la naturaleza, ha destruido a millones.—The Review and Herald, 16 de abril de 1901. Te 12.2
El secreto de la estrategia enemiga—La intemperancia de cualquier clase entorpece los órganos sensoriales y debilita de tal forma el poder cerebral, que las cosas eternas no son apreciadas, sino colocadas en el mismo nivel que las cosas comunes. Las facultades superiores de la mente, destinadas a propósitos elevados, son puestas en la esclavitud de las pasiones más bajas. Si nuestros hábitos físicos no son correctos, nuestras facultades mentales y morales no pueden ser fuertes, porque hay una estrecha relación entre lo físico y lo moral.—Testimonies for the Church 3:50, 51. Te 12.3
Los nervios del cerebro que relacionan todo el organismo entre sí son el único medio por el cual el cielo puede comunicarse con el hombre, y afectan su vida más íntima.
Su tentación más efectiva de hoy—Satanás se acerca al hombre, como se acercó a Cristo, con sus tentaciones abrumadoras a complacer el apetito. Bien conoce su poder para vencer al hombre en este punto. Venció a Adán y a Eva en el Edén en el apetito, y ellos perdieron su hogar bendito. ¡Qué cúmulo de miserias y crímenes han llenado nuestro mundo a consecuencia de la caída de Adán! Te 13.5

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