BIENVENIDOS

2012/09/10

Devocional Jóvenes Sábado 08 Septiembre - Ya tienes tu montaña?

Con la ayuda de Dios haremos grandes cosas. (Salmo 80:12)






Cuando se le preguntó a Edmund Hillary qué lo había motivado a arriesgar su propia vida con el fin de escalar el monte más alto del mundo, el Everest, simplemente respondió: «Porque nadie lo había hecho antes. Había que escalarlo», Ni los 8,842 metros de altura, ni todas las dificultades que se le interpusieron (las tormentas de nieve, el frío que le helaba la sangre, los abismos profundos) impidieron que este hombre y el nativo que lo acompañó, Tenzing Norgay, lograran lo que nadie había podido hacer hasta aquel 29 de mayo de 1953.
¿Qué impulsa a que un ser humano se trace una meta y, con esfuerzo sostenido, la alcance, a pesar de las dificultades que se le atraviesan? Es el poder de un ideal. Así lo expresa Félix Cortés: «Todos los grandes hombres [y mujeres] que han ido al espacio y al fondo del mar, a las selvas y a los desiertos; todos los que han escalado las grandes cumbres y han construido la grandeza humana, lo hicieron porque tenían un ideal. Este ideal los galvanizó para realizar sus memorables hazañas" (Un sitio en la cumbre, p. 50).
¿Tienes ya tu ideal, es decir, «tu montaña» que escalar? Es necesario que la tengas. Como bien lo expresa Elena G. de White en su libro Mente, carácter y personalidad, «una vida sin metas [sin ideales] es morir en vida» (t. 1, p. 341). Y no solo necesitas tener metas, sino que estas también deberían ser elevadas, pues elevada» son las expectativas que Dios tiene para ti, tal como lo expresa el siguiente pensamiento: «Recuerden que nunca alcanzarán una norma más elevada que la que ustedes mismos se fijen. Fíjense, pues, un blanco alto y asciendan todo lo largo de la escalera del progreso, paso a paso, aunque represente penoso esfuerzo, abnegación y sacrificio» (Mensajes para los jóvenes, p. 69).
Sí, Dios espera grandes cosas de ti, y porque espera mucho de ti, te ha capacitado con el potencial necesario para «ascender la escalera del progreso paso a paso».
¿De qué tamaño es tu montaña? Solo tú puedes decidir qué altura tendrá, pero hoy te desafío para que escojas una montaña elevada y, con tu esfuerzo y la ayuda de Dios, llegues a la cumbre.
Señor, coloco todos mis planes en tus manos, para que se cumplan o no de acuerdo a tu voluntad.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
Dímelo de frente
Por Fernando Zabala

No hay comentarios:

Publicar un comentario

El comienzo de la intemperancia

Satanás reunió a los ángeles caídos para planear alguna manera de hacer el mayor daño posible a la familia humana. Se hizo una propuesta tras otra, hasta que finalmente Satanás mismo ideó un plan. Tomaría el fruto de la vid, como también el trigo y otras cosas dadas por Dios como alimento, y las convertiría en venenos que arruinaran las facultades físicas, mentales y morales del hombre y subyugaran de tal forma los sentidos que Satanás lograse el dominio completo. Bajo la influencia del licor los hombres serían llevados a cometer crímenes de toda clase. El mundo se corrompería mediante el apetito pervertido. Haciendo que los hombres tomaran alcohol, Satanás los degradaría cada vez más. Te 12.1

Satanás ha tenido éxito en apartar al mundo de Dios. Ha convertido en una maldición mortal las bendiciones inherentes al amor y la misericordia de Dios. Ha llenado a los hombres con el ansia del licor y del tabaco. Este apetito, que no tiene fundamento alguno en la naturaleza, ha destruido a millones.—The Review and Herald, 16 de abril de 1901. Te 12.2


El secreto de la estrategia enemiga—La intemperancia de cualquier clase entorpece los órganos sensoriales y debilita de tal forma el poder cerebral, que las cosas eternas no son apreciadas, sino colocadas en el mismo nivel que las cosas comunes. Las facultades superiores de la mente, destinadas a propósitos elevados, son puestas en la esclavitud de las pasiones más bajas. Si nuestros hábitos físicos no son correctos, nuestras facultades mentales y morales no pueden ser fuertes, porque hay una estrecha relación entre lo físico y lo moral.—Testimonies for the Church 3:50, 51. Te 12.3

Los nervios del cerebro que relacionan todo el organismo entre sí son el único medio por el cual el cielo puede comunicarse con el hombre, y afectan su vida más íntima.


Su tentación más efectiva de hoy—Satanás se acerca al hombre, como se acercó a Cristo, con sus tentaciones abrumadoras a complacer el apetito. Bien conoce su poder para vencer al hombre en este punto. Venció a Adán y a Eva en el Edén en el apetito, y ellos perdieron su hogar bendito. ¡Qué cúmulo de miserias y crímenes han llenado nuestro mundo a consecuencia de la caída de Adán! Te 13.5