Joanne es una trabajadora social. A simple vista no pareciera ser la más destacada en su profesión.
¿Qué podría hacer Joanne ante la situación, no solo de esa madre, sino de miles de otras? Se le ocurrió entonces crear un Banco de Pañales. Y comenzó a pedir donativos. Al principio el proyecto se movió con lentitud. Después de tres años difíciles, el panorama comenzó a mejorar. Para el momento de escribir esta nota, Joanne está distribuyendo unos ciento cincuenta mil pañales al mes. Ya tiene varios empleados de tiempo completo, a quienes les paga de los donativos que recibe. Y otras personas han comenzado a crear otros bancos de pañales en sus ciudades (www.miller-mccune.com/health/clean-start-4232).
¿Cuál es el don que posee Joanne, y que no desperdicia en absoluto? Hay muchas cosas que no sabe hacer, pero lo que emprende lo hace bien. Su ejemplo confirma la gran verdad que expresó Edward Everett Hale:
«Soy solo uno,
Pero al menos soy uno.
No puedo hacerlo todo,
Pero puedo hacer algo;
Y porque no puedo hacerlo todo,
Haré bien lo poco que puedo hacer».
¿Ya descubriste cuál es ese «algo» que puedes hacer? No importa lo que sea, hazlo bien, en servicio al prójimo y para la gloria de Dios. Nunca te conformes con menos. Recuerda que representas a Dios.
Padre celestial, inspira en mí el deseo de hacer siempre lo mejor que pueda.
Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
Dímelo de frente
Por Fernando Zabala

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