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2012/11/21

Somos Novios, y ahora qué? Que hacer y que no hacer en el noviazgo



NOVIAZGO 
De manera convencional, el noviazgo es una relación transitoria entre un hombre y una mujer, la cual brinda la oportunidad de conocerse más afondo para decidir en un determinado momento pasar a la siguiente fase que es el matrimonio.





NOVIAZGO

El noviazgo es una fase transitoria entre dos adultos, hombre y mujer, que deciden tomar un compromiso formal, para comunicarse en profundidad y para aprender a conocerse recíprocamente, en cuanto a carácter, sentimientos, gustos,
aficiones, ideales de vida, religiosidad, etc. que les permitirá encontrar las diferencias religiosas, políticas, sociales, económicas, educacionales, de costumbres, etc. Así podrán debatir las diferencias, e intentar conocerlas, aceptarlas y negociarlas, con el fin de llegar a la siguiente fase que es el matrimonio, con plena claridad de ideas para poder formar una buena familia.

El noviazgo es aprender a aceptar a uno mismo y al futuro cónyuge, con las virtudes y defectos, para que sea más fácil encontrar el camino necesario, para formar un matrimonio que pueda crecer en verdadera unión. Favorece la formación de la voluntad, combate el egoísmo, fomenta la generosidad, la confianza, la honestidad, el respeto; estimula la reflexión y el sentido de responsabilidad. Con el noviazgo, se puede practicar la habilidad de resolver conflictos, y comenzar a utilizar formas efectivas de comunicación y de aprender a ver las cosas, de diferentes maneras, antes de que llegar al matrimonio.





NOTA A TOMAR EN CUENTA AL PONERSE DE NOVIOS

El noviazgo en los jóvenes, suele ser una relación muy inestable, que se ve afectada por la inexperiencia propia de la juventud. También influyen terceras personas que juzgan, presionan, imponen, prohíben, etc. Por lo general, los noviazgos adolescentes no son duraderos, por la misma inestabilidad física y emocional de los jóvenes, que muchas veces lo hace insostenible.






























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El comienzo de la intemperancia

Satanás reunió a los ángeles caídos para planear alguna manera de hacer el mayor daño posible a la familia humana. Se hizo una propuesta tras otra, hasta que finalmente Satanás mismo ideó un plan. Tomaría el fruto de la vid, como también el trigo y otras cosas dadas por Dios como alimento, y las convertiría en venenos que arruinaran las facultades físicas, mentales y morales del hombre y subyugaran de tal forma los sentidos que Satanás lograse el dominio completo. Bajo la influencia del licor los hombres serían llevados a cometer crímenes de toda clase. El mundo se corrompería mediante el apetito pervertido. Haciendo que los hombres tomaran alcohol, Satanás los degradaría cada vez más. Te 12.1

Satanás ha tenido éxito en apartar al mundo de Dios. Ha convertido en una maldición mortal las bendiciones inherentes al amor y la misericordia de Dios. Ha llenado a los hombres con el ansia del licor y del tabaco. Este apetito, que no tiene fundamento alguno en la naturaleza, ha destruido a millones.—The Review and Herald, 16 de abril de 1901. Te 12.2


El secreto de la estrategia enemiga—La intemperancia de cualquier clase entorpece los órganos sensoriales y debilita de tal forma el poder cerebral, que las cosas eternas no son apreciadas, sino colocadas en el mismo nivel que las cosas comunes. Las facultades superiores de la mente, destinadas a propósitos elevados, son puestas en la esclavitud de las pasiones más bajas. Si nuestros hábitos físicos no son correctos, nuestras facultades mentales y morales no pueden ser fuertes, porque hay una estrecha relación entre lo físico y lo moral.—Testimonies for the Church 3:50, 51. Te 12.3

Los nervios del cerebro que relacionan todo el organismo entre sí son el único medio por el cual el cielo puede comunicarse con el hombre, y afectan su vida más íntima.


Su tentación más efectiva de hoy—Satanás se acerca al hombre, como se acercó a Cristo, con sus tentaciones abrumadoras a complacer el apetito. Bien conoce su poder para vencer al hombre en este punto. Venció a Adán y a Eva en el Edén en el apetito, y ellos perdieron su hogar bendito. ¡Qué cúmulo de miserias y crímenes han llenado nuestro mundo a consecuencia de la caída de Adán! Te 13.5