BIENVENIDOS

2012/12/23

¿CELEBRAR NAVIDAD?



No deseamos entrar en controversia como muchos hacen
Únicamente recomendar lo siguiente, haciendo antes la siguiente aclaración.

Respetamos a las personas que celebran de manera diferente la navidad, no como el mundo, si no reunidos en familia compartiendo amor y mensajes de esperanza.

También respetamos a quienes piensan que es una celebración pagana, y que por lo tanto no participan en nada.

POR FAVOR, no digas pagano a quien lo celebra.
Al no tener referencias bíblicas este asunto es libre de conciencia.
Y no tenemos derecho a juzgar. Dios es quien conoce el corazón.

NO ATAQUES, a quienes la celebran, son también hijos
de Dios. Y tampoco a quienes optan por no celebrar.


Aclarado esto compartimos lo siguiente:
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-En primer lugar, no sabemos por qué Dios, en su providencia, escogió ocultar de nosotros el día exacto del nacimiento de Cristo. No tenemos por qué especular respecto de esto.

-En segundo lugar, el mundo cristiano celebra el nacimiento de Jesús el 25 de diciembre. No podemos cambiarlo, y no existen razones para hacerlo. Los intentos de rechazar esta festividad se basan en la ausencia de evidencias bíblicas y su posible conexión con una fiesta pagana. Por lo tanto, esto debería quedar librado a la conciencia de cada individuo.

Hechas estas aclaraciones, permítame expresar una vez más que no hay absolutamente nada malo con seleccionar un momento particular para meditar y reflexionar en la encarnación de nuestro Salvador. Mi sugerencia es que durante la Navidad, pasemos tiempo pensando en el misterio de la encarnación. Es un misterio porque el Hijo de Dios se hizo «carne» (Juan 1:14). El Creador se hizo criatura para salvarnos del pecado y la muerte.

Podemos entender también la Navidad como el don de Dios a la raza humana; en su Hijo, Dios nos dio el don más precioso del universo. Jesús fue el pan del cielo dado de gracia por el Padre celestial (Juan 6:48-51).

La Navidad es asimismo un momento de proclamación. Esa noche, los ángeles proclamaron las buenas nuevas a los pastores: «No temáis […]. Os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador» (Luc. 2:10, 11). Deberíamos unir nuestras voces con la de los ángeles y proclamar una vez más en todo el planeta las gloriosas noticias de paz y libertad del temor en Cristo, el Señor. La Navidad brinda una excelente oportunidad de recordar a la raza humana que el Niño nacido en Belén pronto regresará.

Dr. Angel M. Rodríguez
Biblical Research Institute


Nuestra posición concluyente al respecto
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No mires como pecador a quien celebra la navidad
Y tampoco mires como legalista a quien no lo hace.

ES JESÚS EL OBJETIVO PRINCIPAL

No es malo recordar el nacimiento de Jesús,
HOY Y EN CUALQUIER FECHA DEL AÑO. Eso no es pecado,
por el contrario. Si en nombre de Jesús podemos reunirnos en familia y compartir el mensaje de Aquel ser Maravillo que lo dejo todo por nosotros, bien hacemos.

Si un familiar que desconoce acerca del verdadero significado de este evento, no lo rechacemos porque "es un pagano". De seguro ellos sentirán nuestro trato. ¿Haremos mas con apartarnos que con aprovechar su visita para hablar de Jesús?

Compartamos el mensaje correcto, PERO CON MUCHO AMOR.

Dios te Bendiga, que Jesús sea quién habite en tu corazón, 

en Diciembre, Enero y todos los Meses del Año.

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El comienzo de la intemperancia

Satanás reunió a los ángeles caídos para planear alguna manera de hacer el mayor daño posible a la familia humana. Se hizo una propuesta tras otra, hasta que finalmente Satanás mismo ideó un plan. Tomaría el fruto de la vid, como también el trigo y otras cosas dadas por Dios como alimento, y las convertiría en venenos que arruinaran las facultades físicas, mentales y morales del hombre y subyugaran de tal forma los sentidos que Satanás lograse el dominio completo. Bajo la influencia del licor los hombres serían llevados a cometer crímenes de toda clase. El mundo se corrompería mediante el apetito pervertido. Haciendo que los hombres tomaran alcohol, Satanás los degradaría cada vez más. Te 12.1

Satanás ha tenido éxito en apartar al mundo de Dios. Ha convertido en una maldición mortal las bendiciones inherentes al amor y la misericordia de Dios. Ha llenado a los hombres con el ansia del licor y del tabaco. Este apetito, que no tiene fundamento alguno en la naturaleza, ha destruido a millones.—The Review and Herald, 16 de abril de 1901. Te 12.2


El secreto de la estrategia enemiga—La intemperancia de cualquier clase entorpece los órganos sensoriales y debilita de tal forma el poder cerebral, que las cosas eternas no son apreciadas, sino colocadas en el mismo nivel que las cosas comunes. Las facultades superiores de la mente, destinadas a propósitos elevados, son puestas en la esclavitud de las pasiones más bajas. Si nuestros hábitos físicos no son correctos, nuestras facultades mentales y morales no pueden ser fuertes, porque hay una estrecha relación entre lo físico y lo moral.—Testimonies for the Church 3:50, 51. Te 12.3

Los nervios del cerebro que relacionan todo el organismo entre sí son el único medio por el cual el cielo puede comunicarse con el hombre, y afectan su vida más íntima.


Su tentación más efectiva de hoy—Satanás se acerca al hombre, como se acercó a Cristo, con sus tentaciones abrumadoras a complacer el apetito. Bien conoce su poder para vencer al hombre en este punto. Venció a Adán y a Eva en el Edén en el apetito, y ellos perdieron su hogar bendito. ¡Qué cúmulo de miserias y crímenes han llenado nuestro mundo a consecuencia de la caída de Adán! Te 13.5