La persona que te gusta tiene que tener el mismo temor a Dios que tu. Si ama y respeta a Dios, también lo hará contigo. Este consejo incluye el mensaje bíblico de no juntarnos en yugo desigual.
Si quien te gusta es una persona que no tiene interés en las cosas de Dios, o no comparte tu misma fe, deja automáticamente de ser un candidato o candidata a elegir.
Puedes arriesgarte, pero… ¿Serás feliz?

Dios desea que encuentres a una persona que te ame y respete todo el tiempo. Para ello debes dedicar tiempo al análisis de la persona que te gusta antes de establecer un noviazgo con el o ella. Pregúntate:
¿Cuando esa persona habla contigo, habla en bien o en mal de las demás personas? ¿Al referirse a otros lo hace con respeto o con menosprecio?
¿Tiene fama de ser una persona que se ha dado siempre a respetar, o como se dice coloquialmente. Tiene mucha tela que le corten?
Debes fijarte como es su trato con sus amigos y familia. Analiza su grupo social y observa sin emitir juicios si quienes rodean a esa persona lo estiman o no. Fíjate en como es su trato hacia los demás.
Si quien te gusta no trata con respeto a los demás, tampoco te tratará con respeto a ti. Esto la o lo convierte en una persona descartada para un noviazgo sano y que sea del agrado de Dios.
Puedes arriesgarte, pero… ¿Serás feliz?
No hay nada más triste que una persona deshonesta, mentirosa o desleal. Dios no desea que te juntes con alguien a quien mentir se le haga tan fácil como hablar. O alguien quien encubra lo que realmente es.
En este filtro debes analizar si la persona que te gusta es una persona honesta en las áreas donde se desenvuelve. Por ejemplo, pregúntate:
¿Expresa lo que siente o cree, aún si no será de agrado para los demás o si esto le representaría algún tipo de pérdida? ¿o prefiere mentir para tener a todos agradados o para no perder algún tipo de estatus u otra cosa?
¿Es transparente en su forma de actuar?
¿Se le dan fácil las mentiras?
¿Defiende la verdad por sobre todo?
Si la persona que te gusta esta muy acostumbrada a mentir. Lo hará contigo. ¿Te gustaría estar de novio o novia con una persona que no sea realmente sincera contigo en lo que siente, hace o es?
Puedes arriesgarte, pero… ¿Serás feliz?
A todos nos agrada que nos traten bien. Hemos sido creados con amor y para dar y recibir amor. En este filtro debes analizar si la persona de la que gustas es una persona amable, cariñosa y gentil con los demás. Y por mencionar cariñosa no necesariamente nos referimos a que sea una persona que ande repartiendo abrazos y besos a todo el mundo. Esto no es correcto. Y también debe ser analizado.
Hazte estas preguntas:
¿Cómo es la relación de esta persona con su familia, es cariñoso o cariñosa con sus padres y hermanos, o sencillamente frío y distante? Si la respuesta es “persona fría y distante”. Es posible que después de la “magia inicial del noviazgo” se vaya mostrando así contigo. ¿Te imaginas en el matrimonio?
También pregúntate: ¿es amable con sus compañeras y compañeros? ¿Esta acostumbrada o acostumbrado a hacer favores desinteresadamente? ¿Le gusta ayudar y no es una persona perezosa para servir a los demás?
Las parejas deben amarse y servirse mutuamente, y deben juntos servir a quienes les rodean. Sería lindo que unidos ayuden a los demás verdad! Pero y si quien te gusta no disfruta de hacer favores, o es una persona seria con los demás prefiriendo siempre apartarse. ¿Serás feliz?
Nunca podrás ser feliz con una persona con la que no compartes ni un solo gusto. O con la que eres incompatible. El mundo dice: “Polos opuestos se atraen”, pero no se puede aplicar este principio en las relaciones de pareja. En un noviazgo que es la antesala del matrimonio es muy necesario que la pareja tenga muchos aspectos y gustos en común. Y que también tenga el suficiente amor como para aceptar aquellos detalles en los que no son iguales.
Pregúntate:
¿Compartimos los mismos intereses? ¿Me gustan las cosas que a él o ella? ¿Tenemos los mismos principios y valores, o somos completamente diferentes?
¿Cómo actuamos ante nuestras diferencias?
¿Cómo trata esa persona a quienes son diferentes a él o ella? Es posible que la respuesta a esta pregunta te de una idea de cómo podría tratarte a ti ante sus diferencias.
Dios nos ha creado con características que nos hacen diferentes a los demás. Pero muchos en todo el mundo son bastante similares en gusto y formas de ser a nosotros. Debes analizar bien si quien te gusta es una de esas personas con la que podrás disfrutar de las mismas cosas que te gustan a ti. Porque así serás también la persona ideal para otra persona. Si aceptas una relación en la que no disfruten de los mismos intereses, ¿serás realmente feliz?





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