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2013/12/22

Las tradiciones de Navidad

Una tradición es el conjunto de bienes culturales que se transmite de generación en generación dentro de una comunidad. Se trata de aquellos valores, costumbres y manifestaciones que son conservados socialmente al ser considerados como valiosos y que se pretenden inculcar a las nuevas generaciones.
La tradición, por lo tanto, es algo que se hereda y que forma parte de la identidad. El arte característico de un grupo social, con su música, sus danzas y sus cuentos, forma parte de lo tradicional, al igual que la gastronomía y otras cuestiones.

A continuación algunas tradiciones de esta época:
Seguramente mas de alguna puede resultarle conocida o familiar.

Analice, son muchos los personajes que han llegado a ser populares, pero.. ¿Y Jesús? ¿Acaso no es su "cumpleaños"?

Toda actividad que no honra a Dios, no es digna de ser practicada.








LO QUE DEBEMOS TOMAR EN CUENTA
A C E R C A D E L A S T R A D I C I O N E S


ALGUNAS TRADICIONES NAVIDEÑAS en el mundo se pueden resumir en algunas de las siguientes actividades:

• Cenas familiares o entre amigos
• Bailes y bebidas
• Quema de pólvora (en algunos países)
• Besos entre conocidos (El muérdago en las puertas)
• Intercambio de regalos
• Comidas especiales y abundantes

Pregúntese usted, cuantas de todas estas actividades podrían agradar a Dios, y en cuales el Señor ni siquiera le acompañaría.

Tome en cuenta la regla de fe, la Biblia puede ayudarle a conducirse correctamente en esta vida, todo para jamás ofender a Dios:

HAY ACTIVIDADES QUE OFENDEN A DIOS:

Guardad, pues, mi ordenanza, no haciendo las costumbres ABOMINABLES que practicaron antes de vosotros, y no os contaminéis en ellas. Yo Jehová vuestro Dios. (Levítico 18:30).

MEDITE EN ESTO:
“Por último, hermanos, pensad en todo lo verdadero, en todo lo que es digno de respeto, en todo lo recto, en todo lo puro, en todo lo agradable, en todo lo que tiene buena fama. Pensad en todo lo que es bueno y merece alabanza” (Filipenses 4:8).

PREGÚNTESE
¿Le agradaría a Dios el despilfarro, o que el hombre alimente la carne en deleites sensuales o dañinos a su salud?

¿Agradará a Dios la comida que tenemos en la mesa, o que gaste lo que a veces no tiene en cosas vanas?

Déjese guiar por la Biblia y el Espiritu de Dios le hará saber que actitud tomará en esta temporada. Sin que nadie le imponga nada.



















































































Nos han llegado cartas en las cuales se preguntaba
¿Tendremos un árbol de Navidad? 
¿No seremos entonces como el mundo?
Si queréis, podéis hacer como ellos, o podéis actuar en forma tan diferente del mundo como sea posible. El elegir un árbol fragante y colocarlo en nuestras iglesias no entraña pecado éste se encuentra en el motivo que tenemos para obrar y en el uso que se dé a los regalos puestos en el árbol. {EGWE 289.3}
“El árbol puede ser tan alto y sus ramas tan extensas como convenga a la ocasión, con tal que estén cargadas con los frutos de oro y plata de vuestra generosidad y los ofrezcáis a Dios como regalo de Navidad. Sean vuestros donativos santificados por la oración” (11 de diciembre de 1879).—Véase El hogar adventista, 438 (1894). {EGWE 289.4}

Las fiestas de Navidad y Año Nuevo pueden y deben celebrarse en favor de los desamparados. Dios es glorificado cuando damos para ayudar a los que han de sustentar familias numerosas.
{HC 438.4}

No es un pecado— No adopten los padres la conclusión de que un árbol de Navidad puesto en la iglesia para distraer a los alumnos de la escuela sabática es un pecado, porque es posible hacer de él una gran bendición. Dirigid la atención de esos alumnos hacia fines benévolos. En ningún caso debe ser la simple distracción el objeto de esas reuniones. Aunque algunos truequen estas ocasiones en momentos de negligente liviandad y no reciban la impresión divina, para otras mentes y caracteres dichas ocasiones resultan altamente benéficas. Estoy bien convencida de que pueden idearse substitutos inocentes para muchas reuniones desmoralizadoras.11 {HC 439.1}

-Compartido vía inbox por: Miriam Ruiz Lugo

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El comienzo de la intemperancia

Satanás reunió a los ángeles caídos para planear alguna manera de hacer el mayor daño posible a la familia humana. Se hizo una propuesta tras otra, hasta que finalmente Satanás mismo ideó un plan. Tomaría el fruto de la vid, como también el trigo y otras cosas dadas por Dios como alimento, y las convertiría en venenos que arruinaran las facultades físicas, mentales y morales del hombre y subyugaran de tal forma los sentidos que Satanás lograse el dominio completo. Bajo la influencia del licor los hombres serían llevados a cometer crímenes de toda clase. El mundo se corrompería mediante el apetito pervertido. Haciendo que los hombres tomaran alcohol, Satanás los degradaría cada vez más. Te 12.1

Satanás ha tenido éxito en apartar al mundo de Dios. Ha convertido en una maldición mortal las bendiciones inherentes al amor y la misericordia de Dios. Ha llenado a los hombres con el ansia del licor y del tabaco. Este apetito, que no tiene fundamento alguno en la naturaleza, ha destruido a millones.—The Review and Herald, 16 de abril de 1901. Te 12.2


El secreto de la estrategia enemiga—La intemperancia de cualquier clase entorpece los órganos sensoriales y debilita de tal forma el poder cerebral, que las cosas eternas no son apreciadas, sino colocadas en el mismo nivel que las cosas comunes. Las facultades superiores de la mente, destinadas a propósitos elevados, son puestas en la esclavitud de las pasiones más bajas. Si nuestros hábitos físicos no son correctos, nuestras facultades mentales y morales no pueden ser fuertes, porque hay una estrecha relación entre lo físico y lo moral.—Testimonies for the Church 3:50, 51. Te 12.3

Los nervios del cerebro que relacionan todo el organismo entre sí son el único medio por el cual el cielo puede comunicarse con el hombre, y afectan su vida más íntima.


Su tentación más efectiva de hoy—Satanás se acerca al hombre, como se acercó a Cristo, con sus tentaciones abrumadoras a complacer el apetito. Bien conoce su poder para vencer al hombre en este punto. Venció a Adán y a Eva en el Edén en el apetito, y ellos perdieron su hogar bendito. ¡Qué cúmulo de miserias y crímenes han llenado nuestro mundo a consecuencia de la caída de Adán! Te 13.5