LEAMOS EN LA BIBLIA:
“El pecado es infracción de la ley” (1 S. Juan 3:4).
RESPUESTA:
El pecado es la infracción o el quebrantamiento de la ley divina de los Diez Mandamientos. Y puesto que la ley de Dios es perfecta (Salmo 19:7) abarca todo pecado concebible.
Es imposible cometer un pecado que no esté condenado a lo
menos por uno de los Diez Mandamientos de Dios.
Dios dice que el pecado es quebrantar su ley.
LEAMOS EN LA BIBLIA:
“El que guarda la ley es bienaventurado [feliz]”
(Proverbios 29:18).
“Tu corazón guarde mis mandamientos; porque largura de días y años de vida y paz te aumentarán”
RESPUESTAS A ESTA INTERROGANTE:
Respuesta A:
Como una guía para tener una vida feliz y abundante. Dios creó al hombre para que gozara de felicidad, paz y larga vida. La ley
de Dios es el mapa que señala los caminos verdaderos que deben seguirse para encontrar la felicidad auténtica y suprema.
“Por medio de la ley es el conocimiento del pecado” (Romanos 3:20). “Yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia si la ley no dijera: No codiciarás” (Romanos 7:7).
Respuesta B:
Para mostrar la diferencia entre lo correcto y lo incorrecto. Los Diez Mandamientos de la ley de Dios son el perfecto código de ética y moralidad para esta hora de perplejidad y confusión. La ley de Dios es como un espejo (Santiago 1:23-25). Señala la mala conducta de mi vida, así como un espejo señala la suciedad de mi cara. La única manera en que una persona puede saber que está pecando es sometiendo su vida al escrutinio de la ley, mirándose en el espejo de la ley.
“Y nos mandó Jehová que cumplamos todos estos estatutos
[mandamientos]... para que nos vaya bien” (Deuteronomio 6:24).
“Sosténme y seré salvo [estaré seguro]. Y me regocijaré siempre en tus estatutos. Hollaste a todos los que se desvían de tus estatutos” (Salmo 119:117-118).
Respuesta C:
Para protegerme de todo peligro y tragedia. La ley de Dios se puede comparar a una fuerte jaula, como las que hay en el zoológico para protegernos de las fieras que podrían causarnos daño. La ley de Dios nos protege de la impureza, la falsedad, el asesinato, la idolatría, el robo y muchos otros males destructores de la vida, la paz y la felicidad.
Nota Especial:
Dios que nos creó. Cuando decidimos ignorarlos, el resultado es siempre desgracia, tensión, desasosiego y tragedia, así como ignorar las reglas para conducir nuestro automóvil nos trae serios problemas.




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