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2016/09/01




El profesor Peters estaba almorzando en el comedor de la Universidad cuando Gandhi se sentó junto al renombrado perito. Con mucha fanfarronería, Peters le dijo: “Joven Gandhi, ¡tú parece que no entiendes! Un puerco y un pájaro no se sientan a comer juntos”. Gandhi sonrió tímidamente, y le contestó: “No se preocupe, en este momento saldré volando del comedor y lo dejaré aquí”.
Peters, verde de la rabia, se propuso vengarse y procurar por todos los medios que Gandhi no pasara el siguiente examen. Sin embargo, para sorpresa del profesor, el día del examen el brillante alumno respondió correctamente a todas las preguntas. A fin de ridiculizarlo frente al resto de la clase, el profesor le preguntó: “Gandhi, si un día vas caminando y te encuentras con una bolsa que contiene sabiduría y mucho dinero, ¿con cuál de las dos te quedas?” Gandhi respondió sin titubear: “¡Profesor, me quedo con el dinero!” Entonces Peters agregó: “Yo, en tu lugar, hubiera tomado la sabiduría”. A renglón seguido el estudiante declaró: “Cada uno toma lo que no tiene, profesor”. Peters, muy molesto, antes de devolverle la hoja del examen a Gandhi, escribió en ella: “Idiota”, y se la entregó. ¿Qué haría Gandhi ante este nuevo insulto? Te diré lo que hizo: tomó la hoja, se sentó, y tras un momento de reflexión, se acercó al maestro y le dijo: “Profesor Peters, ha puesto su firma en la hoja, pero no me puso la nota”.
LA BIBLIA DICE:
“Sean, pues, astutos como serpientes, aunque también sencillos como palomas” (Mateo 10:16).

Las acciones de Gandhi evocan en mi mente estas palabras de Cristo: “¡Miren! Yo los envío a ustedes como ovejas en medio de lobos. Sean, pues, astutos como serpientes, aunque también sencillos como palomas” (Mateo 10:16). Por todas partes encontraremos lobos que buscarán por todos los medios hacernos más difícil la vida. Jesús nos aconseja que ante tales personas seamos “astutos”. Aunque en español “astucia” conlleva la idea de “habilidad para engañar”, el vocablo griego que usó Jesús, frónimos, significa prudencia, sentido común, sabiduría; más que una virtud humana, esa “astucia” es un don divino.
Probablemente hoy tendrás que enfrentarte con “lobos” que pretenderán abusar de tu “sencillez”. Por tanto, cuando te veas frente a ellos no dudes en pedirle a Dios la “astucia” de la cual habló Jesús.
DEVOCIÓN MATUTINA JÓVENES 2016
Por: J. Vladimir Polanco

Lecturas devocionales para jóvenes 2016

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El comienzo de la intemperancia

Satanás reunió a los ángeles caídos para planear alguna manera de hacer el mayor daño posible a la familia humana. Se hizo una propuesta tras otra, hasta que finalmente Satanás mismo ideó un plan. Tomaría el fruto de la vid, como también el trigo y otras cosas dadas por Dios como alimento, y las convertiría en venenos que arruinaran las facultades físicas, mentales y morales del hombre y subyugaran de tal forma los sentidos que Satanás lograse el dominio completo. Bajo la influencia del licor los hombres serían llevados a cometer crímenes de toda clase. El mundo se corrompería mediante el apetito pervertido. Haciendo que los hombres tomaran alcohol, Satanás los degradaría cada vez más. Te 12.1

Satanás ha tenido éxito en apartar al mundo de Dios. Ha convertido en una maldición mortal las bendiciones inherentes al amor y la misericordia de Dios. Ha llenado a los hombres con el ansia del licor y del tabaco. Este apetito, que no tiene fundamento alguno en la naturaleza, ha destruido a millones.—The Review and Herald, 16 de abril de 1901. Te 12.2


El secreto de la estrategia enemiga—La intemperancia de cualquier clase entorpece los órganos sensoriales y debilita de tal forma el poder cerebral, que las cosas eternas no son apreciadas, sino colocadas en el mismo nivel que las cosas comunes. Las facultades superiores de la mente, destinadas a propósitos elevados, son puestas en la esclavitud de las pasiones más bajas. Si nuestros hábitos físicos no son correctos, nuestras facultades mentales y morales no pueden ser fuertes, porque hay una estrecha relación entre lo físico y lo moral.—Testimonies for the Church 3:50, 51. Te 12.3

Los nervios del cerebro que relacionan todo el organismo entre sí son el único medio por el cual el cielo puede comunicarse con el hombre, y afectan su vida más íntima.


Su tentación más efectiva de hoy—Satanás se acerca al hombre, como se acercó a Cristo, con sus tentaciones abrumadoras a complacer el apetito. Bien conoce su poder para vencer al hombre en este punto. Venció a Adán y a Eva en el Edén en el apetito, y ellos perdieron su hogar bendito. ¡Qué cúmulo de miserias y crímenes han llenado nuestro mundo a consecuencia de la caída de Adán! Te 13.5