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2012/10/04

Devocional Jóvenes Octubre 03 - Ya tienes tu lista?

No me pondré como meta nada en que haya perversidad (Salmo 101:3. NVI).

¿Ya pensaste lo que quieres ser en la vida? ¿Y lo que quieres hacer? Es muy probable que lo hayas pensado pero no
 lo hayas escrito. Algunos le llaman a esto la declaración de misión personal: una lista de metas que expresan lo que uno se propone ser como persona, y los proyectos que desea emprender en la vida.
Todo parece indicar que el rey David tenía su lista de metas personales. Si lees el Salmo 101 descubrirás algunas de ellas. Por ejemplo:

Quiero vivir con rectitud (vers. 2).
Mi conducta será intachable aun en mi propio palacio (vers. 2).
No pondré jamás la mira en propósitos perversos (vers. 3).
Alejaré de mí los pensamientos impuros (vers. 4).
Solo estará a mi servicio el que lleve una vida recta (vers. 6).

Interesante. ¿Notaste qué cualidad de carácter destaca el rey David en su lista?
La rectitud, tanto en la vida privada como en público. Sin duda, un deseo muy noble pero, ¿cómo se proponía David alcanzar este ideal? Creo que la clave está en el versículo 3. La versión Dios Habla Hoy dice: «No pondré jamás la mira en propósitos perversos». Y la versión Nueva Reina Valera 2000: «No pondré ante mis ojos cosa injusta».
Lo que el rey David está diciendo aquí es lo mismo que siglos más tarde escribieron otros y que ha confirmado la ciencia moderna: Si queremos actuar bien, tenemos que pensar bien. Pero si queremos pensar bien, tenemos que empezar por seleccionar bien el alimento de nuestra mente. O como lo expresó el apóstol Pablo, tenemos que pensar «en todo lo verdadero, en todo lo que es digno de respeto, en todo lo recto» (Fil. 4:8).

Lo contrario, por supuesto, también es cierto. Si ves lo malo, pensarás en lo malo, y será más fácil que hables y hagas lo malo. («De lo que abunda en el corazón, habla la boca», nos dice Mateo 12:34.) Por cierto, ¿te has fijado lo difícil que es sacar de la mente una imagen perversa o un pensamiento sucio? Es verdad que puedes toparte con esas imágenes sin estar buscándolas (en un puesto de ventas de revistas, al cambiar canales del televisor con el control remoto), pero recuerda que, en última instancia, tú decides lo que pondrás ante tus ojos.
Resuelve no poner ante tus ojos nada perverso. A fin de cuentas, en esta vida terminarás asemejándole a aquello que más amas, sea humo o malo.

Espíritu divino, capacítame para no poner ante mis ojos ninguna cosa perversa.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
Dímelo de frente
Por Fernando Zabala

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El comienzo de la intemperancia

Satanás reunió a los ángeles caídos para planear alguna manera de hacer el mayor daño posible a la familia humana. Se hizo una propuesta tras otra, hasta que finalmente Satanás mismo ideó un plan. Tomaría el fruto de la vid, como también el trigo y otras cosas dadas por Dios como alimento, y las convertiría en venenos que arruinaran las facultades físicas, mentales y morales del hombre y subyugaran de tal forma los sentidos que Satanás lograse el dominio completo. Bajo la influencia del licor los hombres serían llevados a cometer crímenes de toda clase. El mundo se corrompería mediante el apetito pervertido. Haciendo que los hombres tomaran alcohol, Satanás los degradaría cada vez más. Te 12.1

Satanás ha tenido éxito en apartar al mundo de Dios. Ha convertido en una maldición mortal las bendiciones inherentes al amor y la misericordia de Dios. Ha llenado a los hombres con el ansia del licor y del tabaco. Este apetito, que no tiene fundamento alguno en la naturaleza, ha destruido a millones.—The Review and Herald, 16 de abril de 1901. Te 12.2


El secreto de la estrategia enemiga—La intemperancia de cualquier clase entorpece los órganos sensoriales y debilita de tal forma el poder cerebral, que las cosas eternas no son apreciadas, sino colocadas en el mismo nivel que las cosas comunes. Las facultades superiores de la mente, destinadas a propósitos elevados, son puestas en la esclavitud de las pasiones más bajas. Si nuestros hábitos físicos no son correctos, nuestras facultades mentales y morales no pueden ser fuertes, porque hay una estrecha relación entre lo físico y lo moral.—Testimonies for the Church 3:50, 51. Te 12.3

Los nervios del cerebro que relacionan todo el organismo entre sí son el único medio por el cual el cielo puede comunicarse con el hombre, y afectan su vida más íntima.


Su tentación más efectiva de hoy—Satanás se acerca al hombre, como se acercó a Cristo, con sus tentaciones abrumadoras a complacer el apetito. Bien conoce su poder para vencer al hombre en este punto. Venció a Adán y a Eva en el Edén en el apetito, y ellos perdieron su hogar bendito. ¡Qué cúmulo de miserias y crímenes han llenado nuestro mundo a consecuencia de la caída de Adán! Te 13.5